“28 AÑOS DE LUCHA CONTRA EL RACISMO, DISCRIMINACIÓN RACIAL, SEXISMO Y LA EXCLUSIÓN”

NUESTRO ORIGEN
La lucha para que las sociedades reconozcan que el racismo, la discriminación racial, el sexismo y la exclusión hacen parte de un sistema de dominación del que se benefician algunas personas, naturalizando las diferencias entre las personas ha sido una constante en la vida de las personas Afrodescendientes en el mundo, que impulsamos las demandas por los derechos humanos en las cuales las Mujeres Africanas – Afrodescendientes – Negras – Palanqueras – Raizales – Garífunas – Creoles hemos sido protagonistas.
A finales de la década de los 70, lideresas afrodescendientes ya dejaron sentir su presencia y escuchar su voz, sobre todo por la celebración del Año Internacional de la mujer en 1975; escenarios y acontecimientos que fueron tomando mayor fuerza en el III Encuentro Continental de Mujeres realizado en 1988 en Cuba, el V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe en Argentina. Espacios que coadyuvaron a concretar el Primer Encuentro de Mujeres Negras, realizado en 1992, en República Dominicana, con la participación de alrededor de 400 Mujeres de Latinoamérica y Caribe. Allí en una creación colectiva nace como organización la Red de Mujeres Afro latinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora, para fortalecer y articular acciones antirracistas y se acordó dedicar el 25 de julio como Día Internacional de la Mujer Afrodescendiente, como homenaje a mujeres lideresas afrodescendientes por sus aportes para en la lucha por erradicar el racismo y sexismo en todas sus expresiones.
Han transcurrido 28 años desde aquel 25 de julio de 1992, se trazó un camino en el que se han ido concretando aspiraciones de las mujeres afrodescendientes de América Latina, el Caribe y la Diáspora; mediante una entidad que aglutina la fuerza de mujeres negras organizadas individual o colectivamente.

INCIDENCIA
La creación de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora tuvo por objeto articular esfuerzos para el combate de la opresión de género y raza por medio de la exposición de la condición de marginalidad vivida por las mujeres afrodescendientes en la región y la lucha contra los estereotipos y prejuicios que recaen históricamente sobre ellas, además de la promoción de la participación de las mujeres afrodescendientes en todas las esferas de la vida pública, especialmente en los espacios de toma de decisiones. A 28 años hemos crecido en incidencia y membresía, estamos en 23 países de diversas regiones como Región Andina, Cono Sur,
Caribe, Centro América, La Diáspora, Norte América.
En esa dirección caminamos como red de compromisos y lucha por las reivindicaciones de las mujeres afrodescendientes; apoyadas por el espíritu y vocación de nuestras antecesoras y fundadoras; difundimos nuestra historia y visibilizamos los aportes culturales, sociales y políticos de la mujer Afrolatinoamericana, Afrocaribeña y de la Diáspora, para la construcción de sociedades más justas, con políticas de Estado y presupuestos para una mejor calidad de vida, con justicia, equidad, e igualdad en derechos sin discriminación por género, clase, etnia e identidad de género. Para ello, contamos con una plataforma política que recoge 17 ejes temáticos con 71 demandas que insta a los Estados a trabajar considerando dicha agenda y los incorporen como políticas públicas en sus estrategias programáticas. Hemos avanzado, se han fortalecido nuestras organizaciones, hemos hecho aportes tanto en las organizaciones del movimiento feminista, movimientos de mujeres, como en el sistema internacional de derechos humanos; se ha incidido en las estructuras de poder locales, nacional e internacional. Es claro, sin embargo, que hay aspectos importantes pendientes; vivimos en un sistema excluyente, injusto, donde a diario suceden diversas formas de racismo, sexismo y quienes
se benefician de él tratan de silenciar las voces de quienes luchamos para cambiarlo.

ESCENARIO ACTUAL
El racismo estructural, está inserto en las estructuras existentes de poder y provoca que la situación de desprotección y precariedad de las mujeres afrodescendientes en los países de Latinoamérica, el Caribe y la Diáspora no disminuya como aspiramos y mantenga las brechas de desigualdad, en ese contexto los avances existentes son producto de la lucha, la incidencia y la demanda de las
organizaciones de mujeres afrodescendientes.
El actual estado de emergencia sanitaria, por el covid-19 desnuda la situación de vulnerabilidad en nuestros países siendo las más afectadas las mujeres y entre ellas las Mujeres Afrodescendientes, como lo demuestran las estadísticas que miden las condiciones de pobreza y pobreza extrema. El mandato de quedarse en casa como medida necesaria para enfrentar la pandemia no ha venido aparejada de medidas efectivas económicas, de atención en salud y protección oportuna en casos de violencia de género que respondan a las demandas de las mujeres afrodescendientes.
La economía de la población afrodescendiente es precaria, la mayor de los trabajos informales y emprendimientos los realizan las personas más pobres y reflejan mayor representación de la mujer entre las cuales un gran número son afrodescendientes e indígenas. Las medidas de “distanciamiento social” han traído como consecuencia la pérdida de sus fuentes de ingresos económicos para su subsistencia; la ayuda humanitaria de los Estados es muy limitada, no alcanza a todos los territorios urbanos o rurales; las mujeres pobres cabezas de familia, habitan espacios que carecen de los servicios básicos, El confinamiento ha incrementado el trabajo del cuidado y la violencia de género contra las mujeres, las niñas, niños, adolescentes, adultos(as) mayores. La pandemia ha provocado el cierre de los establecimientos educativos: en algunos casos los gobiernos implementaron clases por algunos medios, que requiere el uso de internet y equipo o herramientas tecnológicas necesarias para conectarse y continuar sus estudios de los cuales muchas familias en pobreza y pobreza extrema no cuentan.
Es prioritario contar con datos y estadísticas desagregados por etnia y género; el acceso a la salud integral y salud sexual y reproductiva; la educación básica – media y superior; el derecho de las mujeres a vivir libres de violencia; la no discriminación; la participación pública y política de la mujer; la erradicación de la discriminación en los medios de comunicación a mujeres, los niños, niñas y jóvenes afrodescendientes, el ejercicio de la defensa de los derechos humanos de manera segura.


NUESTRA VOZ DE ESPERANZA Y RETOS
Este año se cumplen 100 años desde que en 1920 afrodescendientes del mundo se reunieron en el Madison Square Garden para exigir los Derechos Humanos de la población negra, estamos a 5 años del Decenio afrodescendiente. Las mujeres de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora, hemos obtenido avances y seguimos “construyendo a viva voz
nuestra historia”, requerimos que los Estados cumplan los compromisos asumidos.
Por ello al cumplir 28 años de esfuerzos y aportes para el logro de las reparaciones y
erradicación del racismo demandamos:
– Que los gobiernos realicen esfuerzos efectivos y desarrollen programas y políticas para erradicar el racismo, el sexismo, la exclusión, la discriminación por género, la intolerancia y
perfilamiento racial;
– Exigimos participar ejercer el derecho a participar en la toma de decisiones, para un trabajo conjunto para enfrentar los efectos de ésta crisis que nos afecta de manera diferenciada a las mujeres afrodescendientes e indígenas.
– Demandamos que se realicen registros administrativos con datos desagregados por grupo étnico, condición social ubicación geográfica y por género, que evidencie los casos atendidos y las defunciones de afrodescendientes en cada uno de nuestros países en medio de la pandemia. Tales procesos de registros deben mantenerse en el futuro de forma que evidencie
la condición y situación de la mujer afrodescendiente.
Los Estados deben garantizar mediante compromisos tangibles el cumplimiento del Plan de acción del Decenio y de la Plataforma política de las Mujeres Afrodescendientes para el pleno ejercicio de nuestros Derechos Humanos.Reconocemos en el camino recorrido:

La voluntad inquebrantable y el compromiso de mujeres Afrodescendientes vinculadas en nuestras regiones y/o países a las instituciones de Gobierno ocupando cargos en niveles directivos, y cuyo aporte para la inclusión de nuestros temas y constituyen un activo de
importancia de nuestra Red.
Honramos a todas las mujeres que ya no están con nosotros, como heroínas de nuestra lucha y motor que impulsa nuestro compromiso y nuestra labor de incidencia para avanzar en el cumplimiento de objetivos y metas que se asientan en nuestro propósito de erradicar el racismo y sexismo en todas sus manifestaciones
Saludamos a todas las miembras de nuestra Red de Mujeres Afrolationoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora por sus aportes, gestión e incidencias nacionales e internacionales que realizan con voluntad inquebrantable como lo hicieron nuestras ancestras.


A 25 días del mes de julio – 2020
RMAAD – Red de Mujeres Afrolationoamericanas, Afrocaribeñas y de la Diáspora.

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